Coaching para la vida, ¿De qué se trata la vida?

Norma Alonso, Master Coach de ICC México (MÉXICO)

(1959-2015)

Recientemente una querida amiga murió. Recuerdo que 10 días antes de fallecer se encontraba en medio de un dolor terrible debido a una diálisis que le habían aplicado y me preguntó ¿DE QUE SE TRATA LA VIDA?

 

Esta interrogación me cimbró y no creo tener una respuesta clara y precisa, sino una sola aproximación para, quizás, ofrecerte a ti, Coach de Vida, una humilde opinión para saber hacia dónde puedes direccionar la intención de cada una de tus intervenciones.

 

La vida se concibe y se experimenta de acuerdo al nivel de conciencia del individuo. Para algunos, la vida puede ser adquirir fama, dinero, poder, satisfacciones materiales y todo su sentido de vida está en conseguir esto; para otros, la vida es tomarla como viene, con días malos y días buenos para así adecuarte y vivirla.

 

Tratar de dar una respuesta a la finalidad de la vida me parecería enmarcarla en una pobre definición, cuando este concepto es tan grande y basto como la vida misma. Sin embargo, a la Luz de lo que nos interesa (que es la intervención en Coaching de Vida), comparto lo siguiente.

 

El Coaching de Vida intenta generar recursos para tener una vida más plena y satisfactoria, consiguiendo las diversas metas de vida que el coachee desea.

 

Y, ciertamente, una de las finalidades de la existencia es que te conviertas en “el mejor SER HUMANO que puedes ser”. Esto se consigue a través de la expansión de tus capacidades, potencialidades y nivel de conciencia. Por lo tanto, la vida está diseñada con lo que vives, con lo que experimentas, con lo que entiendes, con lo que percibes y con lo que concibes para que te conviertas en tu mejor versión.

 

La respuesta que podría darle a mi amiga es que ”te estás perfeccionando a través de esta experiencia” , así lo concibe el sentido de la psicología de la excelencia, que no es más que conseguir lo mejor de cada persona y no la perfección.

 

La vida está diseñada en su totalidad para tu perfección, para tu crecimiento, para tu desarrollo, para que aumentes tu SER, y qué mejor regalo que a través del Coaching de Vida se pueda promover la excelencia de las personas.

 

Estamos ante una herramienta poderosísima de transformación que llega y se queda en lo más profundo y permanente del SER HUMANO, y desde donde las situaciones que se le presenten (con sus recursos fortalecidos, gracias al proceso de Coaching de Vida), sin duda, dará otro tipo de respuestas logrando mayor plenitud de ella y mayor satisfacción.

 

A través de mi experiencia, he llegado a la conclusión de que la vida sólo se trata de 3 cosas: RESOLVER, APRENDER Y LO QUE SIGUE.

 

Se trata del día a día y de cómo decides vivir el momento y la situación; hay que solucionar lo que se presente y darle salida, a esto le llamo RESOLVER; LA VIDA CON SU COTIDIANEIDAD TE ESTÁ PREGUNTANDO ¿QUÉ TIPO DE RESPUESTAS LE DAS? Porque de tu respuesta depende tu calidad de vida.

 

APRENDER es ese acto de asimilación y conciencia de la situación, qué me quiere decir esta experiencia, ¿Qué aprendo? ¿Qué desarrolla en mí esta situación? ¿En quién me tengo que convertir para responderle a la vida?

 

Todas las experiencias de nuestra vida son mensajes existenciales, sólo que debemos tener la mirada de la conciencia para encontrar el tesoro oculto de aprendizaje que tiene la lección. Y sólo con el propósito de que cada día adquieras la maestría de vivir siendo un ser humano más crecido.

 

El papel del Coach consiste en desafiar a los clientes para que persigan su plenitud, coacheando todas las posibilidades, a pesar de las circunstancias y a pesar de todas las voces a su alrededor (del saboteador interno de cada persona).

 

Aun cuando los clientes no lo logren ver, el coach necesita señalar el  camino de la vida plena, una vida valiosa, equilibrada y satisfactoria, por medio del conocimiento de nuestro potencial para poder convertir nuestros miedos, limitaciones y desesperaciones en fortalezas.

 

Y, en una palabra, eligiendo la opción más vivificadora, alcanzando sus objetivos y proyectos. Esta es la verdadera satisfacción, que al final haya más vida día tras día.

 

Gran compromiso ofrece para el Coach de Vida poner al servicio del otro su sabiduría y su corazón para reivindicar al máximo el potencial de vida interna que el coachee posee por sí mismo y que sólo necesita tomar conciencia de ello…

 

“Un Coach de Vida  facilita que su coacheé conecte la vida”